Los chavines fueron una civilización precolombina que se asentó en el actual territorio peruano entre los años 1.500 y 200 a.C. aproximadamente. Se trata de uno de los pueblos más antiguos de América del Sur, siendo los principales antecesores de los Incas.

Ruinas Chavín de Huantar. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad hace más de 30 años
Ruinas Chavín de Huantar. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad hace más de 30 años

Esta cultura fue descubierta en el siglo XIX d.C. por el geógrafo y explorador italiano Antonio Raimondi (1824-1890). Sin embargo, fue el médico y antropólogo Julio César Tello, padre de la arqueología peruana, quien la estudió con mayor profundidad. 

Tello llegó a considerarla la “cultura matriz”, por la herencia que los chavines dejaron a posteriores pueblos andinos como los mochicas o tiahuanacos. Fue nombrada “Chavín” en alusión a la palabra “chawpi”, que en quechua significa “en el medio”.

Por la cantidad de referencias a animales selváticos con que ilustraron a sus dioses y decoraron templos, se cree que los primeros chavines provienen de la región amazónica.

Ubicación de la Cultura Chavín

Las ruinas chavines descubiertas demuestran que su civilización se extendió cerca de 130.000 metros cuadrados a lo largo de la región noroeste del actual Perú.

En la costa ocuparon desde Lambayeque hasta Ica, mientras en la sierra, lo hicieron desde Cajamarca hasta Ayacucho.

Ubicación Geográfica de la Cultura Chavin
Ubicación Geográfica de la Cultura Chavin

Los estudios afirman que los originarios de la cultura chavín viajaron desde la selva peruana y se establecieron a 3.150 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Ancash

300 kilómetros por encima de Lima, actual capital peruana, se alojó el centro sagrado de su civilización, llamado Chavín de Huantar.

Este lugar capital fue construido en la convergencia de los ríos Huachecsa y Mosna, para ser una zona de difícil acceso para atacantes.

Características de la Cultura Chavín

Las principales características de la cultura chavín son los siguientes:

  • Su religión fue politeísta, con muchos dioses que representaban fuerzas de la naturaleza.
  • Practicaban sacrificios humanos en rituales como formas de adorar a los dioses.
  • Fue una sociedad compuesta por tres castas:  sacerdotes; nobleza guerrera; campesinos y artesanos.
  • Su economía se basó en la agricultura y la ganadería. El trueque y el intercambio de favores fueron sus formas de comercio.
  • La política se centraba en un Estado teocrático gobernado por los mandos religiosos, que eran representantes directos de los dioses.
  • La casta sacerdotal concentraba el poder religioso, político, económico y social, por lo que debía contar con conocimientos en general: astronomía, medicina, ingeniería hidráulica, agricultura.
  • Su centro urbano estaba conformado por templos donde se desarrollaban las ceremonias políticas y religiosas, junto con actividades musicales y deportivas.
  • Influenció a las civilizaciones posteriores, dejando rastros en la agricultura, las manufacturas, la arquitectura y la religión.

Religión de la Cultura Chavín

La religión chavín era politeísta, con una amplia cantidad de figuras que combinaban rasgos humanos y animales. Estos dioses, creadores del cosmos, podían cobrar formas animales y climáticas para aparecer en la tierra.

La religión era central en las relaciones sociales de los chavines. Las decisiones políticas y socio- económicas, así como los fenómenos naturales, tenían fundamentos divinos, al ser considerados la voluntad de los dioses.

Los sacerdotes personificaban el poder de las deidades. Se creía que los sacerdotes podían comunicarse con ellas en rituales donde utilizaban sustancias alucinógenas.

Principales dioses de la Cultura Chavín:

  • Dios-jaguar o Dios de los báculos: la figura antropomorfa felina aparece como la fuerza suprema en el panteón de Chavín de Huantar. Es considerada la figura antecesora de Viracocha, que llegaría a extenderse como deidad máxima en las sucesivas culturas andinas.
  • Los dos caimanes: esculpidos en el Obelisco Tello, representaban la creación del universo y se vinculaban a la agricultura.
  • Dios-sonriente: hombre con garras, colmillos felinos y cabellos de serpientes que se encuentra gravado en el Lanzón monolítico. Recibía los sacrificios humanos como ofrendas, a cambio de cosechas beneficiosas y tiempos favorables.

La evolución religiosa de esta cultura quedó plasmada en las ampliaciones que fueron haciéndose en la plaza ceremonial Chavín de Huantar. En los distintos materiales y arquitecturas, los recintos de este centro religioso dejaron rastro de las distintas etapas de sus creencias.

La edificación más antigua allí es el llamado “Templo viejo”, que data del 1.300 a.C. En sus pasadizos fueron ubicadas imágenes de los principales dioses, entre los que resalta el “Dios-sonriente” del Lanzón monolítico. También se encontraban allí figuras de grandes caimanes, serpientes y jaguares, que graficaban la creación del mundo y todas las especies.

El “Templo Nuevo” es la edificación más grande y de arquitectura más compleja. Fue construido alrededor del 850 a.C. para albergar al “Dios de los báculos”, divinidad que desplazaría en importancia al “Dios-sonriente”. En sus columnas se aprecia un arte refinado en esculturas como las famosas “cabezas clavas”. Estas ilustran la conversión de sacerdotes en animales, combinando figuras humanas con aves, reptiles y felinos.

Cabezas clavas de la Cultura Chavin
Cabezas clavas de la Cultura Chavin

Organización social y política de la Cultura Chavín

La organización social y política chavín se encontró notablemente influenciada por su credo religioso, ubicando en lo más alto a elegidos de los dioses que ejecutaban el liderazgo del Estado teocrático.

Su estructura social se dividía en tres clases o castas:

  • Sacerdotes: líderes espirituales que gobernaban representando a los dioses
  • Nobleza guerrera: defendían de invasiones y reprimían revueltas internas. No hay registro de campañas de conquista militar
  • Pueblo trabajador: sector social que tenía a su cargo las tareas productivas. A diferencias de las otras castas, no contaban con privilegios, por lo que debían pagar tributo a dioses y gobernantes

Los estudios estiman que era una sociedad tradicionalista, sin movilidad social entre castas. La posición social era heredada y solo mediante rituales de iniciación la casta sacerdotal podía designar funciones.

Actividades económicas

La base económica de la cultura chavín estaba en la agricultura y la ganadería. Estas actividades tenían principalmente fines de alimentación de la población, aunque también existía el comercio entre pueblos por medio del trueque.

Asimismo, los chavines desempeñaron hábilmente el trabajo de metales preciosos, la pesca, la construcción y los tejidos.

En la labor agrícola destacaron los cultivos de maíz, papa, ají, palta, tomate, quinua, pepino, maní y camote. Desarrollaron técnicas de arado y canales de riego que incrementaron la productividad e influenciaron a posteriores civilizaciones.

La cría de animales estuvo centrada, por un lado, en el roedor cuy, para alimentación y rituales de iniciación. Por otro, en la vicuña, la llama y la alpaca, tanto por su carne, leche y lana, como por su utilidad para transporte y carga.

Un medio original de intercambio entre la población fue la ayuda mutua, una costumbre que retomaría la cultura inca con el ayni. Consistía en formas de reciprocidad, donde un integrante recibía ayuda en la construcción de su vivienda, cultivo o cosecha, quedando en compromiso de devolverlo a la comunidad cuando le fuera solicitado.

Fin de la Cultura Chavín

La caída de la Cultura Chavín ocurrió hacia el 200 a.C. aproximadamente. La población perdió allí el núcleo político y religioso que centralizaba a la organización de la sociedad.

El fin de la élite gobernante de Chavín se debe a revueltas ocurridas al interior de la sociedad chavín, posiblemente por descontentos vinculados a políticas consideradas abusivas y a la estructura social muy inequitativa. 

En el área sagrada de Chavín de Huantar se encuentran piedras que fueron reutilizadas en nuevas construcciones de la aldea. Esto muestra el fin de la centralidad de la cultura chavín, que permaneció como poblados menos significativos.

Las ruinas de Chavín se encuentran alejadas de los centros urbanos actuales, y son hoy consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.