El calendario azteca es un sistema elaborado por los aztecas, que permite dar cuenta de los días, meses y siglos de manera que puedan medir el tiempo. Las interpretaciones del mismo surgen partir de la Piedra del Sol, un disco monolítico que posee inscripciones hechas por esta misma cultura.  

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Se considera que este disco, el cual está hecho de basalto de olivino, habría sido una plataforma de combate de gladiadores, utilizada en la festividad mexica Tlacaxipehualiztli. Su diámetro es de 3.60 metros, su grosor de 122 centímetros y su peso de más de 24 toneladas.

Dentro de este se encuentran descritos los movimientos de los astros y los ciclos del calendario.

¿Cuantos días tiene el calendario azteca?

El calendario conforma meses de 20 días, años de 18 meses y siglos de 52 años.

Historia del Calendario Azteca

La Piedra del Sol se encontraba en pleno territorio azteca, cerca de lo que era el palacio de Moctezuma, su emperador. Tras la caída de Tenochtitlán, en 1521, y la consecuente disolución de los aztecas bajo el mando de los colonizadores españoles, la Piedra del Sol fue trasladada de su lugar original.

Luego, en 1559 fue enterrada con las inscripciones mirando hacia abajo, ya que el arzobispo fray Alonso de Montúfar afirmaba que la piedra era obra del demonio y que ejercía una mala influencia en los habitantes de la ciudad del actual México.

Así, el calendario azteca permaneció bajo tierra durante 270 años, hasta que fue redescubierto en 1790 de pura casualidad, a partir de los trabajos de nivelación de la Plaza Mayor de la Ciudad de México.

Allí entonces el antropólogo y escritor Antonio de León y Gama le otorgó el nombre de Calendario Azteca a dicha piedra y propuso que fuera colocada a un lado de la catedral metropolitana.

Finalmente, en 1887 la Piedra del Sol se trasladó al Museo Nacional, ubicado en la calle de Moneda, como parte de una de la Galería de Monolitos inaugurada por Porfirio Díaz, donde permanece en la actualidad.

Partes del calendario azteca

El calendario azteca consta de un disco central y cuatro anillos que deben interpretarse en conjunto para formular el conocimiento del mismo:

Así es como se ve el Calendario Azteca, la Piedra del Sol
Así es como se ve el Calendario Azteca, la Piedra del Sol
  • Disco central: conforma la la representación de Tonatiuh, el Sol, con todos los atuendos propios de su importancia. A través de los cuatro rectángulos que lo rodean se representa la leyenda de los cuatro soles.
  • Primer Anillo: está formado 20 partes iguales con figuras que representan los días del mes para los aztecas. Asimismo, cada mes se divide en cuatro grupos de cinco días, (llamados quintanas).
  • Segundo Anillo: formado por 8 segmentos divididos por figuras en forma de V, las cuales simbolizan los rayos de luz solar.
  • Tercer Anillo: dividido en dos bandas anudadas de papel amatl. La parte superior, que es la más pequeña, contiene la fecha de terminación del calendario, un ornamento de hierbas y flores y la cola de dos serpientes.

Luego, en la parte inferior de este anillo se pueden observar las cabezas de las dos serpientes sobrepuestas, de cuyas fauces salen los rostros de Quetzalcóatl, la principal divinidad mesoamericana, y de Tezcatlipoca, el señor de la Noche.

Cada serpiente tiene patas con garras y un penacho con 7 círculos cortados por mitad, que simbolizan la Constelación de las Pléyades.

  • Cuarto Anillo: contiene 158 círculos pequeños que representan las estrellas sobre el cielo nocturno.

¿Cómo se lee el calendario azteca?

La cuenta de los días comienza con el caimán y continúa en sentido contrario al de las manecillas del reloj. Los días van acompañados de un número consecutivo, del 1 al 13. De esta manera, no se repite la misma figura con el mismo número en un período de 260 días.

El año civil azteca, Xiuhpohualli, se compone de 18 meses, de 20 días cada uno y 5 días de inactividad llamados nemontemi. En total, contiene 365 días.

Este Xiuhpohualli se inicia el 2 de febrero y los nemontemi comprenden los últimos días de enero junto con el primero de febrero. Luego, cada 4 años se agrega un día nemontemi, que equivale al año bisiesto, y cada 130 años se suprime un día nemontemi.

De esta forma se obtiene una aproximación al año solar trópico más exacta que la que proporciona el calendario gregoriano, el cual actualmente se utiliza en todo Occidente.