Imperio Romano

Imperio Romano
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El Imperio Romano se ubica entre el año 27 A.C. hasta el año 476 D.C. el cual empezó por controlar toda la parte junto al Mar Mediterráneo, una gran parte de Europa. Posteriormente, con la ampliación de Roma, este imperio llega a abarcar desde el océano Atlántico en la parte oeste hasta el mar Caspio, el golfo Pérsico y el Mar Rojo, junto al territorio que gobernaba el antiguo imperio egipcio, al este. Los romanos fueron uno de los imperios más poderosos de la historia y se les asocia con un yugo de hierro, es decir, opresivo.

Mapa de las conquistas del Imperio Romano

Organización política de los romanos

Roma contaba con un sistema político totalmente centralizado, caracterizado por ser absolutista, ya que toda la autoridad y el poder recaía sobre el emperador. Entre las características que se pueden destacar de este sistema de gobierno romano, están las siguientes:

  • El emperador contaba con toda la autoridad, tanto a nivel ejecutivo, legislativo, militar, judicial y religioso.
  • El senado actuaba como consejero del emperador, no tenía poder para tomar decisiones.
  • Las asambleas mucho menos tenían autoridad ni poder, se realizaban a fin de preservar la tradición romana de los antiguos sistemas de gobierno.
  • El mismo emperador tenía la autoridad de elegir quienes iban a ocupar los distintos puestos del magistrado.

Organización social de los romanos

La sociedad romana era muy diversa, y se crearon distinciones de clase que consistían básicamente en los siguientes niveles:

  • Patricios: Representaban la clase social más importante, la cual gozaba de todos los privilegios en sentido político, fiscal, judicial y cultural. Se les consideraba descendientes de los fundadores romanos, por lo que eran parte de la clase noble de Roma y hasta de Europa. Los patricios formaban parte del senado y contribuyeron al desarrollo del imperio romano de aquella época.
  • Plebeyos: Los “plebeyos” era el término que se le daba al pueblo en general que no gozaba de todos los beneficios del Estado, pero que luchaba por obtenerlos. Se les separaba de los patricios debido a que no podían demostrar que eran descendientes de los fundadores de Roma, por lo que se creía que no tenían sangre romana como tal.
  • Libertos: Estos representaban a los esclavos que habían sido liberados por sus dueños, algo que se hacía por distintas razones. En este aspecto, se puede mencionar el caso de muchos gladiadores que fueron liberados por el emperador después de que ganaran batallas importantes en los coliseos romanos.
  • Esclavos: Los esclavos eran aquellos prisioneros tomados de las guerras ganadas contra los distintos pueblos que dominó el imperio romano. Estos se ponían a la venta en mercados de esclavos, justo como si fueran un producto, donde gente influyente o con riquezas dentro de los plebeyos o patricios los adquirían. Pero cabe destacar que esta esclavitud era sobre todo una clase social, la más baja, de la cual se podía salir pagando por la libertad u obteniéndola por parte de los amos.

Origen del Imperio Romano

El imperio romano tuvo sus orígenes el año 29 a.C, cuando empezó a ser regida por una sucesión de emperadores. Comenzando con Augusto. Esta forma de gobierno consistía en que la administración del poder en el imperio recaía en los hombros de una sola figura: el emperador. El imperio romano estuvo en vigencia por 447 años en los que lideró en tres regiones diferentes: África, Asia y Europa, conquistando las poblaciones de Turquía, Grecia, Italia, Suiza, España y Britania, entre otros.

Roma se estableció como imperio después de haber derrotado a Egipto, llevándose a cabo un proceso en el que ejército, la religión y las  políticas fueron transformados. A fin de tener un control apropiado de las actividades de todo el imperio, Augusto distribuyó el territorio en sectores denominados Provincias Senatoriales en las que un representante imperial conocido como senador velaba por el bienestar de la población y el cumplimiento de las leyes.

Durante sus comienzos, el imperio romano vivió un momento de extensa paz. Lo cual les permitió abrir las puertas a nuevos conocimientos como el arte, la poesía y la filosofía. Además, experimentó una evolución en la apariencia de las grandes construcciones a lo largo de su territorio, pues de tener edificios hechos de ladrillo pasaron a ser embellecidos con mármol.

Religión de los romanos

Los romanos siguieron una forma de religión politeísta, donde se daba culto a múltiples dioses y divinidades. No es extraño oír hablar de la mitología romana, muy similar a la de la antigua grecia, la cual contaba con todo un abanico de dioses poderosos e importantes para los romanos. Para honrar a dichos dioses, se construyeron distintos templos en varias partes del imperio y se instauró un sistema de sacrificio animal para darles tributo. Además, los romanos utilizaban los oráculos para saber sobre el futuro y las consecuencias de las decisiones que tomarían, lo cual no era otra cosa que la consulta a los dioses mitológicos.

Por otro lado, los romanos instauraron en su calendario fechas especiales donde realizaban fiestas religiosas importantes en honor a sus divinidades. Entre estas fiestas se cuentan las saturnales, las cuales se celebraban con el fin de honrar a Saturno (dios de la agricultura) y al mismo tiempo, era la fiesta del triunfo para conmemorar la victoria de un general romano antiguo; las lupercales, que se realizaban para honrar al dios Fauno, también conocido como Luperco, en la que se escogía a un grupo especial de sacerdotes llamados lupercos.

Además, las fiestas equirias, honraban al dios Marte, el dios de la guerra, con lo que se preparaban campañas militares y se pedía al dios Marte el apoyo de dichos planes; por último, los juegos seculares, en los cuales se realizaban sacrificios y se representaban obras teatrales a fin de marcar el final de un período que representaba la vida de un ser humano, de 100 a 110 años.

Dioses de los romanos

Los dioses de la mitología romana se asocian con la mitología griega, pero se les dio nombres diferentes. Entre estos dioses podemos mencionar los siguientes:

  • Júpiter: En la mitología romana representa al padre de todos los demás dioses y también de los hombres en general, por lo que se asocia a Zeus de la mitología griega, el dios de las alturas, que controla la justicia.
  • Juno: Representa a la esposa de Júpiter, reina de los dioses y protectora de la familia. Esta es la representación de Hera en la mitología griega.
  • Neptuno: Representa al dios del mar y de los terremotos y tienen el atributo del tridente y el carro. Es el Poseidón de la mitología griega.
  • Minerva: Es la diosa de la inteligencia y de la guerra justa, hermana de Marte. Se representa con un casco, una lanza, un escudo, un olivo y un búho. Es la representación romana de Atenea.
  • Marte: Es el dios de la guerra destructiva y también de la lucha, muy adorado por los romanos y se representa con la espada, el escudo y el casco, elementos de la guerra. Es el homólogo de Ares.
  • Venus: Una de las diosas más famosas, la diosa del amor que se representa con la espada, la paloma y la concha marina. Es la Afrodita de los griegos.
  • Febo: Otro de los dioses importantes en la mitología, el dios de la luz, de la poesía, de la profecía, de la música y de la medicina, el cual se representa con el arco, la lira y la flecha. Es el Apolos de la mitología griega.
  • Diana: Es la diosa de la belleza interna, también de la paz, la virginidad y de la luna. Se representa con la luna, la flecha, el arco de plata, y el carcaj. Es la diosa Artemisa de los griegos.
  • Mercurio: Representa al dios de los comerciantes, de los viajeros y de los caminos, por lo que se le representa con las sandalias aladas, el bolso, el Pegaso y el caduceo. Se compara al dios Hermes de la mitología griega.
  • Plutón: Es el dios de los muertos y señor del inframundo, el cual se representa con el trono y la corona de ébano y un carro tirado por cuatro caballos negros. En la mitología griega se le denomina Hades.

Economía de los romanos

La economía del imperio romano se basaba en la esclavitud, es decir, esclavos que trabajaban forzosamente para el estado sin beneficios para ellos mismos, solamente para el gobierno. Estos esclavos fueron los utilizados para construir las fortificaciones y toda una cantidad de cosas que conformaban el imperio romano, donde se pueden incluir las vías de comunicaciones entre las distintas regiones dominadas por Roma, puertos que servían para el comercio y la transportación, ciudades, entre otras.

Por otro lado, vivían de la agricultura y ganadería, la cual les permitía producir cultivos de cebada, trigo, hortalizas, legumbres, granos, también viñas y olivos. Además, se valían del tributo o los impuestos para exigir de otros pueblos, incluso de sus mismos ciudadanos un pago que iba al Estado.

Personas destacadas de los romanos

Roma contó con muchos hombres que se convirtieron en parte fundamental de la historia de este imperio y del mundo, muchos de los cuales le dieron un giro a la cultura romana y también a su aspecto como capital del imperio.

Augusto: Este es quizás el hombre más importante de la historia romana, quien modificó para bien el aspecto físico de Roma, transformándola en una hermosa ciudad; así como también su estructura política, desmantelando el régimen republicano e instaurando lo que llegó a ser el imperio romano.

Julio César: Llegó a ser uno de los mejores generales de la historia, debido a su gran habilidad militar, así como también su conocimiento sobre política y un poder de liderazgo único. Llegó a ser un hombre sumamente importante para Roma por contribuir enormemente en el crecimiento del imperio, donde una de las hazañas más memorables fue su conquista de toda La Galia (Guerra de las Galias).

Constantino: A este hombre le tocó vivir en una época bastante dura en Roma, en una Europa minada de guerras civiles y conflictos políticos. Sin embargo, llegó a ser un hombre influyente en el ámbito religioso, ya que se convirtió al cristianismo y promovió esta fe por todo el imperio. Entre otras cosas, decretó libertad de culto para los cristianos y abrió las puertas para que todo el imperio estuviera unificado a nivel religioso.

Pompeyo: Pompeyo se caracterizó por ser un hombre despiadado en la batalla, de ahí que le apodaran “el carnicero”. Sin embargo, logró ganar grandes batallas para Roma y aumentar el territorio romano hacia lo que hoy se conoce como Asia.

Cicerón: Este hombre se destacó por su gran habilidad para la oratoria y la literatura. Quizás una de las cosas más admirables de Cicerón es el hecho de que no provenía de una familia noble, por lo que tuvo que esforzarse al máximo para poder alcanzar un puesto importante en el imperio romano. Luego, desenmascaró el intento de Catilina para ejecutar un golpe de estado, lo cual lo convirtió en un salvador del imperio.

Emperadores del Imperio Romano

  • Augusto: Fue el gobernante romano que estuvo durante más años en el poder del imperio, pues ocupó el puesto de emperador por más de cuatro décadas. Es debido a su nombre que los próximos emperadores adquirieron los títulos de “Augusto” o “César”, y además, se nombró un mes del calendario en su honor.
  • Nerva: Era un político de experiencia que antes de ser el soberano del imperio, había servido como senador. Su plan de gobierno consistió en devolver algunos de los beneficios de los que los ciudadanos habían sido privados en los gobiernos anteriores. Sin embargo, no pudo permanecer siquiera 2 años como emperador, pues murió y en su mandato tuvo que contener rebeliones militares.
  • Trajano: Originario de Italia, su habilidad como militar le permitió llevar al imperio a su mejor momento. Adicionalmente, realizó proyectos de gran envergadura para llevar a Roma a una época de elegancia e infraestructura que mejoraría la calidad de vida de los habitantes del imperio. Durante su mandato, el imperio se extendió hacia el Danubio al ser vencedores en la Guerra de Dacia.
  • Adriano: Fue emperador durante 21 años, desde el año 117 d.C. hasta el 138 d.C. Se dedicó a unir a los romanos, por lo que durante su mandato no hubo conquistas de nuevos territorios. Buscó solución a las dificultades que presentaban en cada población, protegiéndolas y resistiendo los ataques de los bárbaros que constantemente invadían los territorios del imperio.
  • Antonino Pío: Se le conoce principalmente por sus exitosos esfuerzos por venerar la figura de su antecesor y convencer a las autoridades romanas de convertirlo en dios. En el transcurso de su mandato, hubo paz y mantuvo un gobierno descentralizado. Cuando ocurría algún problema político o social en las provincias del imperio, enviaba pautas a los respectivos senadores o gobernadores para que estos actuaran, táctica que le concedió el favor de sus aliados. Además, propuso un mandato que les permitía a aquellos miembros del ejército que habían servido fielmente al imperio por un total de 25 años recibir la ciudadanía romana.
  • Marco Aurelio: Su mandato estuvo comprendido entre los años 161 a 180, con la singularidad que no gobernó solo, sino que compartió el poder con Lucio Vero y Cómodo. El tomar esta decisión le permitió hacer frente a las repetidas amenazas del imperio y a los conflictos con las provincias cercanas. Reformó las leyes existentes para favorecer a los más pobres y darles beneficios civiles.

Cultura de los romanos

La cultura romana se desarrolló a partir de otras culturas más antiguas como la griega (Antigua Grecia) que fue el imperio anterior y otras culturas de oriente como la egipcia (Civilización Egipcia), por ejemplo. Sin embargo, los romanos fueron una de las civilizaciones más importantes e influyentes de toda la historia mundial.

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Monumentos de los romanos

Los romanos desarrollaron el arte de la arquitectura y construyeron muchos monumentos impresionantes que en su tiempo fueron los lugares preferidos para eventos importantes y de mucha concurrencia. Utilizaron gran variedad de materiales y técnicas que les permitió construir edificios elevados y de gran tamaño. Entre estas construcciones podemos destacar los templos, los famosos coliseos o circos y las termas.

El Coliseo Romano

El Coliseo Romano

Era un centro de recreación para los romanos y uno de los más concurridos de aquella época. En este lugar tenían lugar espectáculos muy variados, entre ellos se puede mencionar las peleas entre bestias salvajes, piruetas con animales, y condenados a muerte devorados por fieras. Pero el espectáculo más esperado por todos los espectadores era, sin duda, las batallas entre los gladiadores, las cuales daban inicio con un desfile por parte de los participantes y el organizador de dichos juegos, luego se comprobaba el estado de las armas para que diera inicio la batalla, donde el público era el protagonista, era el que decidía si se debía perdonar la vida de algún gladiador o no.

El Circo Máximo

El Circo Máximo

Este lugar fue dedicado a carreras de carros tirados por caballos en la antigua Roma. Era el mayor lugar para esta clase de espectáculos, con una capacidad de hasta 300.000 espectadores.

El Panteón de Roma

El Panteón de Roma

Representa uno de los monumentos romanos más importantes de la historia y probablemente el que mejor se ha conservado, haciendo público la obra arquitectónica romana en todo su esplendor. El templo fue dedicado a la adoración de todos los dioses importantes de Roma.

El Templo de Vesta

El Templo de Vesta

Este resulta ser uno de los templos más antiguos del imperio romano, data del siglo VII a.c. y se ubica en lo que se conoce como el Foro Romano. Tiene influencia de arquitectura griega, con columnas tipo corintias, revestimiento de mármol y una cella central.

Pintura de los romanos

La pintura romana se fue desarrollando desde la cotidianidad, desde dentro del corazón de Roma, ya que se realizaban pinturas, o más comúnmente llamados frescos, en las paredes de las casas romanas de los que tenían más riquezas. Esto fue un desarrollo de los frescos que se realizaban en las cámaras funerarias etruscas y también de las pinturas griegas. De los pocos restos que se han podido conservar, se desprenden al menos cuatro estilos: incrustación, arquitectónico, ornamental e iluminismo.

Los romanos también desarrollaron la pintura sobre tabla, en los que se pintaban mayormente retratos de personas. Estos retratos se hacían mientras las personas estaban con vida, y se asemejan a las fotografías del día de hoy. Por otro lado, el mosaico fue otro tipo de pintura que desarrollaron los romanos, el cual era una decoración elaborada con pedazos de piedra, terracota o de vidrio.

Música de los romanos

La música romana tenía una gran influencia de la antigua Grecia, pero fue desarrollando su propio estilo, especialmente en lo que tiene que ver con la estética. No podían faltar los músicos famosos quienes daban vida al arte musical romano. Además, se incluyeron actuaciones que mezclaban la música con el humor, lo cual resultaba agradable para los romanos.

Por otro lado, se desarrolló la música vocal, que mezclaba el baile con la música, lo cual tenía su origen etrusco en los ludiones. Además, los teatros romanos eran el centro de conciertos musicales gratuitos, donde se presentaban artistas reconocidos del imperio romano a realizar espectáculos.

Cabe mencionar los instrumentos romanos, ya que estos también tuvieron mucha influencia griega y de otras regiones. Entre estos instrumentos se pueden destacar las trompetas, que se desarrollaron en múltiples formas (curvas, rectas, de boca ancha, cortas, largas, etc.); se elaboró una especie de órgano que se utilizaba en el circo y los coliseos para animar los espectáculos. Además, se utilizaban instrumentos de cuerda como arpas, cítaras y laúdes, así como también instrumentos de percusión, especialmente para dar ánimo a los soldados que iban a combatir.

Literatura de los romanos

Los romanos se destacaron por su literatura que abarcaba distintas ramas como la historia, la poesía, la filosofía y la oratoria. Todos estos avances hicieron que los romanos realzaran su cultura y que dejaran un legado a sus descendientes.

  • Historia: En este aspecto, se pueden destacar las obras de Tito Livio, quien escribió Historia de Roma donde describe todo lo relacionado al origen de Roma y los acontecimientos y acciones de los distintos personajes principales que hicieron de Roma un imperio exitoso. También se pueden destacar las obras de Publio Cornelio Tácito, quien escribió Historias y los Anales, donde narra la historia de Roma desde un punto de vista político, incluyendo las guerras civiles que tuvieron lugar bajo el dominio de este imperio.
  • Poesía: En este sentido, se pueden mencionar las obras poéticas de Publio Virgilio Marón, quien fue un protegido del emperador Augusto y su confidente Mecenas. Este reconocido poeta compuso La Eneida, Las Bucólicas o Églogas, Las Geórgicas. Además, no podemos dejar de hablar de Horacio, quien fue otro poeta latino y que fue conocido por sus composiciones románticas y de amistad. Este poeta compuso obras que realzaron el uso de las odas, las sátiras y las epístolas.
  • Filosofía: En lo que tiene que ver con la filosofía, los romanos no estuvieron a la altura de los griegos, pero se difundió el estoicismo entre la clase alta de Roma. En este caso, resaltan las obras de Lucio Séneca, quien escribió Epístolas Morales, y también las obras de Marco Aurelio, emperador romano.
  • Oratoria: Los romanos fueron quienes desarrollaron el arte de la oratoria, sumamente útil a la hora de dirigirse a un público numeroso y de exponer ideas y pensamientos. En este aspecto, se puede mencionar a Marco Tulio Cicerón, quien fue el mejor orador de Roma, y quien escribió Las Catilinarias y Las Filipicas.

Ejército romano

El ejército del imperio romano fue conocido como uno de los más agresivos de la historia. Su organización, tácticas y número lo hacían temible. En el ejército podían participar hombres desde los 17 años. En este participaban hasta miembros de las clases influyentes, pues al participar en una carrera militar, tenían un mayor alcance a privilegios y oportunidades en el imperio.

Los grupos combatientes eran separados por la edad, por lo cual existían los triarios, prínceps, hastarios y vélites. Cada uno tenía bien definidas sus acciones en batalla y la clase de equipo bélico que debía manejar.

Además, el ejército estaba dividido entre legiones, cohortes y centurias. Cada una de estas unidades se organizaba para atacar de acuerdo al peligro que existiera. Por otra parte, eran comandadas por los Legatus Legionis, entre los que se encontraban senadores y caballeros.

División del Imperio Romano de Oriente y de Occidente

La división del imperio romano en dos facciones comenzó con la llegada del siglo III. Durante este período el gobierno se vio afectado por la muerte del que fue considerado el último emperador de Roma, Teodosio I. Al ocurrir este suceso en el año 395, Honorio y Arcadio, quienes eran hijos del difunto gobernante, asumen el trono tomando el control del imperio entre occidente y oriente.

Honorio ejerció su mandato en los territorios occidentales de Inglaterra, Portugal, España, Francia, Italia y el norte de África. Mientras que Arcadio formaba un imperio en el eje oriental conformado por Egipto, Palestina, Siria, Turquía, Macedonia y Grecia. Cada uno de estos gobiernos tenía su propia capital, a saber, Constantinopla y Milán respectivamente.

Además, la división de Roma como imperio surgió como una respuesta a las dificultades incontenibles a las que se estaba enfrentando. Los gobiernos se habían convertido en corruptos. Los cristianos eran víctimas de cruel persecución, lo cual era muestra de la decadencia social y moral que reinaba. Por otra parte, las invasiones bárbaras no cesaban y llegó un momento en el que estas se hicieron poderosas, una total amenaza, por lo que se pensó que si se dividía el imperio, sería más controlable todos los problemas a los que se estaban enfrentando.

Intento de restauración y fin del Imperio Romano

Entre los años 527 y 565 el emperador bizantino Justiniano intentó restaurar el esplendor del imperio romano. Por tal motivo, comenzó una campaña de conquista hacia un conjunto de poblaciones bárbaras alojadas en Asia Menor, Sicilia y África. En su objetivo, el emperador ajustó la administración del poder, controlando cada aspecto del imperio, hasta el ámbito religioso. Además, se dispuso a restaurar y construir edificios de hermosa apariencia a lo largo del territorio de su imperio. Entre ellos se puede nombrar el Gran Palacio de Constantinopla y la Iglesia de los Santos Apóstoles.

No obstante, el excesivo cobro de impuestos a los ciudadanos, así como la intolerancia religiosa a quienes adoraban dioses paganos, hicieron de Justiniano un personaje impopular. Con su muerte, acaecida en 565 a los 82 años de edad mueren sus ideales y sus proyectos.

Grandes aportes de los romanos

El imperio romano nos aportó grandes cosas a nuestros días, fue una cultura rica y culta que nos dejó un buen legado, de ahí que se considere una de las civilizaciones más importantes de la historia. Entre estas contribuciones podemos mencionar las siguientes:

Arquitectura: En este ámbito, Roma se destacó por ser un imperio con monumentos únicos y muy fuertes, los cuales han perdurado a lo largo del tiempo. Aunque es cierto que mezclaron estilos de culturas más antiguas, como la griega, perfeccionaron la técnica para construir edificios más altos y fuertes. El Coliseo Romano es uno de estos edificios, junto a templos, circos, foros, plazas, puentes, y otras construcciones.

Escultura: Este tipo de arte se desarrolló también en el imperio romano para representar a sus más grandes personajes, muchos de los cuales se conservan hasta nuestros días. También se puede mencionar las estatuas, los relieves, y otros tipos de esculturas, las cuales realzaban la belleza de la ciudad y de todo el imperio.

Pintura: Los frescos o pinturas romanas llegaron a ser muy comunes para la clase más favorecida y se prestaban para decoraciones del hogar. Además, los mosaicos fueron bastante utilizados en Roma para representar historias y escenas importantes con una gran técnica.

El latín: Roma extendió su propia lengua por todo el territorio que dominaba, lo cual trajo como consecuencia que al día de hoy, muchas de las lenguas que hablamos (portugués, italiano, español, francés, catalán, entre otros) provienen del latín, la lengua romana.

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  1. Willy L. C. septiembre 6, 2018

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