Batalla de Jerusalén

La Batalla de Jerusalén – que se libró desde el 29 de noviembre de 1947 al 18 de julio de 1948 – fue una pugna decisiva en la definición de lo que hoy conocemos como Israel y Palestina. Los habitantes de estos países no siempre convivieron en unión (de hecho, hasta nuestros días aún hay tensiones de ambas partes, aunque hasta la fecha no han sido relevantes). Para aprender más acerca de cómo se creó un acuerdo entre ambos bandos para determinar cuál se quedaría con el dominio sobre “la ciudad sagrada”, Jerusalén, veremos con más detalles lo que sucedió en la Batalla de Jerusalén y las razones que la causaron, así como qué consecuencias tuvo.

¿Cuándo y dónde ocurrió la Batalla de Jerusalén?

Este combate duró desde el 29 de noviembre hasta el 18 de julio de 1948, y se realizó en la ciudad de Jerusalén.

Causas de la Batalla de Jerusalén

La causa principal de la Batalla de Jerusalén fue el enfrentamiento entre árabes y judíos por obtener el dominio de la ciudad. Ambos bandos tenían razones propias – netamente religiosas, nacionalistas y políticas – para quedarse con la ciudad. Sin embargo, como ninguno iba a ceder, se libró un enfrentamiento social, político y militar que se conoció como la Guerra árabe-israelí. Para saber más acerca de cómo surgieron estos desacuerdos, veamos los antecedentes de esta guerra.

Después de la Primera Guerra Mundial, la ONU repartió el imperio otomano entre el dominio de Francia y Gran Bretaña, para que ejercieran una administración temporal sobre los territorios. Francia se quedaría al mando de Siria; por otro lado, los británicos se quedarían con lo que se conocía como Mesopotamia (hoy en día conocido como Irak o Iraq) y Palestina. A su vez, Palestina se dividió posteriormente en dos zonas: la zona al este del conocido río Jordán se pasó a llamar Transjordania (a partir de 1950 se convertiría en Jordania, país existente hasta la actualidad), mientras que todo el territorio occidental restante se quedó con el nombre de Palestina.

Más o menos por principios de la década de 1920, el territorio que correspondía a Gran Bretaña (Mesopotamia, Transjordania y Palestina) se constituía de la siguiente población: 589.200 musulmanes, 83.000 judíos y 71.500 cristianos; una minoría, de aproximadamente 7.600, eran de otras creencias. Sin embargo, durante esta década y años posteriores, el número de inmigrantes judíos fue aumentando con rapidez, especialmente por la persecución que sufrían en el continente europeo; tanto así que los judíos fueron pensando en la idea de construir un estado judío en Palestina. Obviamente, esto no les pareció nada bien a los árabes.

Amin al-Husayni, el gran muftí de Jerusalén, lideró una rebelión en contra de los británicos y comenzó un ataque a la población judía de la localidad. Esto, como consecuencia, vino con varios disturbios en el que hubo varios heridos, incluso muertos. Más adelante, en 1936, Amin al-Husayni, junto con los dirigentes árabes del Mandato Británico de Palestina, proclamaron una huelga como protesta ante la creciente inmigración judía; esto resultó en una insurrección que se prolongó hasta 1939, año en el que se logró calmar la revuelta.

Entonces, los judíos se vieron en la necesidad de tener una fuerza paramilitar más fuerte y organizada. De allí surgieron varias milicias paramilitares judías de autodefensa, dentro de las cuales destacó la Haganá, que fue decisiva en la Batalla de Jerusalén. Quedó muy claro que los árabes y judíos no podían convivir en la misma ciudad. Además, los británicos terminaron restringiendo la inmigración judía a Palestina, lo que provocó una rebelión de parte de los judíos.

La tensión seguía para el año 1947. Así que la Sociedad de Naciones (predecesora de la Organización de Naciones Unidas) decidió promulgar la Resolución 181 del Plan de partición de Palestina, que decidía que el Mandato británico se repartiera entre los árabes-palestinos y judíos, mientras que Jerusalén y Belén quedarían bajo administración internacional. Es decir, a partir de la firma de esa resolución, Gran Bretaña ya no ejercía dominio legal sobre el área. Claro, esto no les gustó a los británicos, y tampoco a los árabes. Esto dio comienzo a la Guerra civil durante el mando de Palestina, el día siguiente a la firma del Plan de partición de Palestina, el 30 de noviembre de 1947; en esta guerra se enfrentaron las tropas británicas que quedaban en Palestina, los árabes palestinos y los judíos palestinos.

Después del repliegue total de las tropas británicas de Palestina, los árabes y judíos quedaron en batalla para decidir por ellos mismos quién dominaría Jerusalén. Esto fue el comienzo de la Batalla de Jerusalén.

¿Quiénes participaron en la Batalla de Jerusalén?

Los principales beligerantes eran los judíos y árabes de Palestina. Sin embargo, por un tiempo reducido al principio de la batalla, tropas de Gran Bretaña fueron involucradas.

Personajes importantes de la Batalla de Jerusalén

Judíos

  • David Shaltiel
  • Dov Yosef
  • Moshe Dayán

Árabes

  • Abdullah el-Tell
  • Abdelkader al-Husayni (murió en combate)

¿Quién ganó la Batalla de Jerusalén?

En esta batalla ninguno obtuvo la victoria; se considera un empate.

Consecuencias de la Batalla de Jerusalén

Esta batalla tuvo directas consecuencias directas apenas finalizó. Más tarde se decidiría (por la ONU) que Jerusalén se dividiera en dos partes: Jerusalén Oeste, al mando de los judíos, y Jerusalén Este, al mando de los árabes.

Esto pudo haber solucionado la pugna judía-israelí, pero no fue así, porque las disputas siguen hasta la actualidad. Jerusalén está en reclamación por Palestina, a pesar de que es la capital legal de Israel. Y todo parece indicar que los palestinos no se rendirán.

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